Carlos MoyaAntes de nada, mis respetos absolutos a la federación, a los directivos y a Gala León. He leído de todo y se está hablando mucho de la capitanía de Copa Davis. Estamos muy sensibles como consecuencia de haber perdido la categoría, de que Carlos Moyà no haya renovado… es un tema con mucho morbo. Sin saber realmente cuál es la decisión de la federación estamos opinando porque ellos nos han hecho partícipes de esto. Quizás, podrían haber convocado a la prensa para anunciarlo directamente, pero al hacerlo a través de un comunicado tenemos el derecho de opinar.

Más que capitán, pasaría a llamar al puesto un capitán de compañía después de lo visto en este 2014. El significado de ser un capitán es mucho más amplio. Es un cargo que debería estar respaldado por unas leyes federativas que a día de hoy no existen. A las pruebas me remito. Un seleccionador lo primero que debe hacer es tener diálogo con los jugadores. En este caso, España tiene la suerte de tener muchos tenistas y se podrían hacer rotaciones, que es muy bueno. Pero si el capitán cree que se puede perder una eliminatoria o ve necesario llevar a un jugador concreto debería ampararle alguna ley para poder convocarle. Que no se vea en la situación en la que ha estado Carlos Moyà, sin poder ninguno salvo la palabra, que en esta ocasión no ha sido suficiente.

Los motivos profesionales y personales de esa cantidad de jugadores que tenemos han sido priorizar sus carreras, que lo entiendo. Quizás, si me hubiese pasado a mí también lo hubiese hecho. Si yo sé que hay una regla por la que renuncio si me convocan sin poder demostrar que realmente estoy lesionado, porque hay un médico en la federación que va a testar esa lesión, cambiaría todo. El capitán debería poder manejar su barco con diálogo y cabeza, pero también tener la última palabra. A día de hoy, los capitanes son los propios jugadores. El seleccionador es simplemente una compañía que hace su trabajo como le dejan.

Años atrás, ha habido capitanes con mucho mérito. En la final de Sevilla, Arrese y su grupo fueron unos héroes alineando a un chaval de 17 años. Y fue una decisión que salió genial. Ha habido momentos en los que los capitanes han tenido mucho que ver, pero actualmente no es así. La Davis, la capitanía, las reglas… es algo que está en un segundo lugar. De ahí que no haya renovado Moyà, diciendo que cuando la competición sea una prioridad para los jugadores o cuando le amparen unas reglas a las que pueda acogerse está abierto a regresar. Mientras, obviamente, también él ha pasado a un segundo plano porque ha visto que no puede hacer nada.

En el último año, se están tomando decisiones por José Luis Escañuela, con el que tengo una buena relación desde hace varios años, que quizás no están gustando a muchos jugadores y miembros del cuerpo técnico. Es cierto que no tengo el punto de la vista de la federación, tengo el de mis compañeros que son los jugadores, pero las decisiones, las formas… el presidente desde luego tiene el poder para hacerlo como quiera y eso hay que respetarlo, pero al ser decisiones que no están contrastadas con los jugadores, que son los que navegan en ese barco, es un error. El tiempo lo dirá. Ojalá le salga bien, porque si les sale bien ellos, nos sale bien a todos. Quizás, las decisiones se están tomando de una forma poco apropiado.

No voy a tirar la piedra y esconder la mano. Son decisiones como la salida de Albert Costa, por ejemplo. Es algo que todo el mundo sabe, no tengo por qué callarlo. También Costa decidió quedarse con otro cargo, al final hay siempre dos versiones. ¿Otra decisión? El nombramiento de Gala León como directora deportiva. La tengo que apoyar porque es madrileña, la conozco muy bien personalmente y creo que tiene el carácter apropiado para llevarse bien con los jugadores. Es una persona que puede estar sentada en la silla. Otra cosa es que ahora sea o no el momento para hacerlo. Como entró Gala en la federación el pasado mes de julio… quizás no fue comentado con los jugadores para ver si les parecía bien o mal.

¿Pero por qué no lo va a poder hacer bien Gala León? ¿Por no tener un Grand Slam? ¿Por no conocer a la mayoría de los jugadores? Los conocerá, seguro. Y a lo mejor esos jugadores se sorprenden con ella. Ha sido jugadora de tenis profesional, aunque no haya ganado ningún grande. Claro que lo puede hacer bien. ¿Qué estamos debatiendo entonces? Las formas en las que se ha tomado esta decisión.

He leído muchos comentarios que pueden llegar a ofender, tanto machistas como de otro tipo. Tampoco es eso. No hay que llegar a ese punto. Hay que ver qué pasa cuando la presenten oficialmente y, si pasa, desearle suerte. Quizás nos sorprenda. La mayoría pensábamos que Carlos Moyà era el capitán perfecto. Y, sin embargo, es de los capitanes que pasará a la historia como seleccionador por estar en el banquillo cuando España bajó a segunda división. Creíamos que era la persona idónea: con carisma, primer número uno español, respetado por todos, amigo de los jugadores… y ha acabado mal.

Tenemos muchos jugadores. Somos la mayor potencia tenística a nivel mundial. Tenemos un abanico muy amplio de tenistas para adaptarnos a cada situación. El capitán es el que debe tomar el timón, pero hasta el día de hoy el seleccionador ni ha podido hacerlo ni se ha atrevido. Para que un capitán se sienta seguro debe estar respaldado por una regla que esté por encima de su palabra. Blanco y en botella: donde no manda capitán, sí manda marinero.